lunes, 19 de marzo de 2007


Siempre que quieras puedes verla. Es escurridiza, pequeña y discreta. ¿Tienes un segundo? Ella te espera.

3 comentarios:

el paseante dijo...

Hay tantas cosas pequeñas que sólo requieren de un segundo de nuestro tiempo para disfrutarlas... Sin embargo, las pisoteamos con nuestras botas de caminar leguas, en nuestro viaje a la nada.

Nadia dijo...

Y si venimos de la nada, ¿porqué tanto empeño en volver a ella? Paseante, desnudamos nuestros pies y pisamos la arena?

katrin dijo...

Ni venimos, ni vamos: viene ella.
Mientras, la tregua.